El intrincado mapa de las pasiones


Una cosa son las críticas y otra las calumnias, a las cuales ni Aristóteles ni Platón parece que fueran aficionados, aunque sí fueran víctimas de ellas. Pero un filósofo sabe reaccionar....
Cuando alguien le comentó una vez a Aristóteles que había quien le calumniaba a sus espaldas, Aristóteles comentó:
-No estando yo presente, como si me quieren azotar.
“Lo amaba de ese modo esquinado, aguzado de aristas, ensordecido con una espesa capa de despecho, con que solemos amar a quienes más daño nos han hecho, a quienes en estricta lógica más deberíamos aborrecer”.
(El Séptimo Velo – Juan M. de Prada)
Los afectos nunca se rigen por la lógica, a diferencia de las rutinas…. He llegado a encontrar en las rutinas la única anestesia medianamente eficaz contra los afectos defraudados. Sí, tengo razones para no exponerme de nuevo a la tentación del amor, pero te has internado en una noche sin retorno y me has dejado sola….
“Quizá el amor no sea sino el espejismo de audacia y fortaleza que brinda la agregación de dos debilidades”.
(El Séptimo Velo – Juan M. de Prada)
No quiero que mi vida se parezca demasiado a un sueño incoherente y febril…
Hoy tampoco espero ninguna respuesta explícita por tu parte... El perpetuo silencio en el que te has instalado en los últimos meses me resulta muy desconcertante y casi insoportable porque sigo a oscuras… pero no quería dejar pasar por alto esta fecha especial para felicitarte y recordarte que sigo aquí y que todo está igual (te sigo echando mucho de menos).
Y así será hasta que me mires a los ojos y me digas que no te espere más…. (y no te tengo por cobarde, así que sé que lo harías si llegara el caso). Aunque continúas guardando silencio… (¿?) tengo mucha paciencia, y contigo más.
Te arrojo el guante y te propongo un “reset” para volver a empezar pasito a pasito… con la lección aprendida de los errores del pasado, sin reproches y con las ganas intactas por retomar una bonita amistad, que lo es.
¿Es mucho más lo que nos separa que lo que nos une?
Decidas lo que decidas, muchas FELICIDADES, de corazón.

El milagro de existir...
El instinto de buscar...
La fortuna de encontrar...
El gusto de conocer...
La ilusión de vislumbrar...
El placer de coincidir...
El temor a reincidir...
El orgullo de gustar...
La emoción de desnudar...
y descubrir, despacio, el juego.
El rito de acariciar
prendiendo fuego.
La delicia de encajar
y abandonarse.
El alivio de estallar
y derramarse.
Y el amor,
el amor,
el amor,
el amor,
el amor,
el amor.
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El anuncio de tu visita me ha alterado muchísimo -no te lo imaginas-. Pero tu beso madrugador ha resultado ser el antídoto más eficaz para combatir a mis temores omnipresentes...
La ilusión rebrota bajo este sol reparador del mes de enero (un año después) y mi pensamiento único vuelve a ser el anhelo de tu boca... mientras dure!!!
Muerte en el Olvido
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
oscuro, torpe, malo
el que la habita.
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Gracias por tu llamada de ayer. Si supieras cómo acaricia tu voz mis sentidos.... Y sí, yo también creo que te quiero.
Todos necesitamos compartir con alguien las cosas que nos angustian o nos hacen felices....
GRACIAS, B, MJ y G.
Y Feliz Navidad!!!
Hace 2 meses escribí la carta más difícil de mi vida. Le pedía -casi suplicaba- a su destinatario que volviésemos a retomar nuestra amistad. Una hermosa y sincera amistad de muchos años que se vio truncada en una noche tenebrosa y aciaga del mes de octubre del año pasado.
Desgraciadamente, la máquina del tiempo no obra en mi poder, así que no me ha sido posible borrar aquel día gris del calendario –pero, con la ayuda de B. y MJ, sí he conseguido darle de baja de mi memoria-. Gracias, chicas, ¿qué habría sido de mi salud mental sin vosotras?
En todo este tiempo de separación y distancia casi insalvable entre nosotros, he comprendido muchas cosas –a la fuerza ahorcan-. Por nuestras reacciones, he llegado a la conclusión de que hemos estado maquillando nuestros sentimientos bajo el paraguas de la amistad –ignoro durante cuánto tiempo-, pero es evidente, visto lo visto en estas últimas semanas….
En fin, no puedo más. Me encantaría jugar eternamente a este juego (sé que te gusta), pero tengo las cosas muy claras y sé lo que quiero –más vale tarde que nunca-. Con esta actitud me haces daño, me duelen tus silencios, tu doble juego, tu quiero pero no puedo… Definitivamente, no estás.
No pasa nada. No habrá reproches ni malas caras, te lo prometo. Por mi parte, seguiré recorriendo el camino -todavía con destino incierto- pero con paso firme. Mucha suerte.
Te quiero un montón -nunca antes te lo he dicho-.