Cuaderno de poesia
CUANDO ABRACES
Cuando abraces, debes hacerlo con el corazón, de forma que la persona a la cual estás abrazando, sienta la calidez de tu cuerpo y produzca las emociones que espera sentir, al sostener el mismo.
En un abrazo puede entregarse el alma, brindar apoyo corporal, decir un te quiero; expresar tus sentimientos más profundos, y recibir protección.
Un abrazo... Puede significar tanto!!!, porque en este importante gesto, son dos cuerpos los que interactúan; son dos almas que se funden en un mismo sentimiento. Hay veces que las palabras sobran y que en un mero abrazo, puede decirse o expresarse, todo lo que se quiere.
Cuando un amigo está en problemas, el abrazo significa: "cuenta conmigo, aquí estoy para ayudarte".
Cuando nos encontramos con alguien, que no vemos desde hace mucho, ese abrazo significa: "¡Qué alegría verte de nuevo!"
Cuando el abrazo es a nuestra pareja, es en el abrazo que se da esa fusión tan necesaria, de dos almas, que se entrelazan, para decir un "te amo", "te protejo" y me siento protegida."
Cuando el abrazo se da en una ocasión especial, significa: "Me alegra poder estar contigo en este momento, tan importante en tu vida; celebremos juntos, pues tu alegría es la mía."
Cuando el abrazo se efectúa entre compañeros, significa: "Me solidarizo contigo."
Cuando el abrazo es entre Padres e hijos, significa: "Yo te doy mi bendición, sabes que siempre que me necesites, aquí estaré."
En fin... Un abrazo es mucho más que un simple entrelazar de cuerpos; es mucho más, que una envoltura de brazos.
El abrazo es como el beso, como las caricias; es un lenguaje silencioso al cual no le hace falta adornos, para poder expresar, todas las emociones intensas, que deseas transmitir.
De ahora en adelante, siempre que des un abrazo, entrega tu alma, conecta tus sentidos, permite que fluya. La simplicidad de un gesto que puede hacer la diferencia.
¡Bríndate en cada abrazo.! así contribuirás a la felicidad de otros, y a la propia..
PREGUNTAS
¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigue siendo el mismo?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigue siendo bueno?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?
¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!
Cuando tú estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.
Así que estoy como fuera del mundo,
perdido, como si te hubiese olvidado
ATARDECIÓ SIN TI
Atardeció sin ti. De los cipreses
a las torres, sin ti me estremecía.
Qué desgana esperar un nuevo día
sin que me abraces y sin que me beses.
A fuerza de tropiezos y reveses
la piel de la esperanza se me enfría.
Qué agonía ocultarte mi agonía,
y qué resurrección si me entendieses.
Atardeció sin ti. Seguro y lento,
el sol se derrumbó, limón maduro,
y a solas recibí su último aliento.
Quién me viera caer, lento y seguro,
sin más calor ni más resurgimiento,
gris el alma y frustrada entre lo oscuro.
** La Noche **
Salió desnuda el alma
a quemarse en la hoguera.
¡Qué claras da la sombra
las estrellas!
Se enredaba la noche,
azul, entre las piernas.
ocultas en los chopos
bailaban las doncellas.
¡Qué anunciación, qué víspera
de deshojar las nieblas
de dos en dos. Las brisas
de tres en tres!
Estrellas,
qué claras dan la sombra
las estrellas.
Para qué la poesía
Para mantener abierta la palabra
*
Para reinar sobre la muerte
*
Para revivir cada día
*
Para sentir junto con los otros
*
Para sacar la flor de las cenizas
*
Para vigilar mientras todos duermen
*
Para que le sirvan
*
Para apuntalar el sueño
*
Para servirse
*
Para alimento espiritual
*
Para unir lo posible con lo imposible
*
Para salvar del diario morir
*
Para hacer más vivo el vivir
*
Para la Poesía y la Verdad
*
Para la vida
*
Para transformar la vida
*
Para limpiar cuando el poder corrompe
*
Para cambiar la vida
*
Para alentar todas las otras formas
*
Para la fidelidad al relámpago
*
Para la memoria de los pueblos
*
Para la salvación del hombre
*
Para el asombro antiguo
*
Para un no sé qué
*
Para descubrir los secretos del mundo
*
Para llevar el infinito a cuestas
*
Para salir a la percepción de la mirada
*
Para alumbrar la maravilla
*
Para todos y por todos
*
Para despertar a latigazos el silencio
*
Para defender el milagro de la vida
*
Para amar a los otros
Hay un día feliz
A recorrer me dediqué esta tarde
las solitarias calles de mi aldea
acompañado por el buen crepúsculo
que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
y su difusa lámpara de niebla,
sólo que el tiempo lo ha invadido todo
con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
volver a ver esta querida tierra,
pero ahora que he vuelto no comprendo
cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
en la torre más alta de la iglesia;
el caracol en el jardín; y el musgo
en las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, este es el reino
del cielo azul y de las hojas secas
en donde todo y cada cosa tiene
su singular y plácida leyenda:
hasta en la propia sombra reconozco
la mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
que presenció mi juventud primera,
el correo en la esquina de la plaza
y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío!, nunca sabe
uno apreciar la dicha verdadera,
cuando la imaginamos más lejana
es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
que la vida no es más que una quimera;
una ilusión, un sueño sin orillas,
una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
la emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
cuando emprendí mi singular empresa
una tras otra, en oleaje mudo,
al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
y cuando estuve frente a la arboleda
que alimenta el oído del viajero
con su inefable música secreta
recordé el mar y enumeré las hojas
en homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
me detuve delante de una tienda:
el olor del café siempre es el mismo,
siempre la misma luna en mi cabeza;
entre el río de entonces y el de ahora
no distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
que mi padre plantó frente a la puerta
(ilustre padre que en sus buenos tiempos
fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
era un trasunto fiel de la Edad Media
cuando el perro dormía dulcemente
bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
el delicado olor de las violetas
que mi amorosa madre cultivaba
para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
no podría decirlo con certeza;
todo está igual, seguramente,
el vino y el ruiseñor encima de la mesa,
mis hermanos menores a esta hora
deben venir de vuelta de la escuela:
¡sólo que el tiempo lo ha borrado todo
como una blanca tempestad de arena!
Pablo Neruda...
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
Estados de ánimo
A veces me siento
como un aguila en el aire
(de una canción de Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oirte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
HAGAMOS UN TRATO
Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo